lunes, 6 de agosto de 2018

Mini vacaciones.

Seguimos la semana con éstos días de vacaciones. Unos de los lugares que nos gusta visitar es Garachico, aquí Angela se marcó una foto super bonita, me encanta. 
Es un lugar que a mi me relaja y me recuerda al Puerto de Mogán de mi niñez, cada vez se está haciendo más turístico pero veo que no está el lugar muy castigado. 
Es curioso pero ha sido en unos de los pocos lugares en el que nos hemos sacado algunas fotos. Hacía un día nublado pero caluroso. 
No llevamos bañador pero el día estaba como para darse unos baños. Un foto muy chula con mi amor. Me dieron ganas de nadar al ver una pareja nadando en plan entrenamiento en la zona protegida del puerto.
Un día dando un paseo cerca del hotel encontré un lugar en el que visten los troncos de los árboles con bordados, me pareció una idea preciosa. 
Se lo comenté a Ángela y ella a su madre y Liz ya está haciendo algún que otro bordado para engalanar nuestro flamboyant, que ilusión. 
Llegó la esperada visita a Loro Parque y qué fatídico día. No se podía ni caminar de la gente que había, un auténtico atropello en toda regla. 
Yo por lo menos no disfruté nada y sobre todo pude ver a los animales la mar de estresados. Creo que el lugar donde ellos viven es muy reducido en la mayoría de los casos. Han querido meter tanto en tan pequeño espacio que me parece un cárcel de animales. Lo más triste de todo es que en ese momento viendo a todas esas especies en ese lugar me sentí como un nazi opresor. La naturaleza no se merece éste tipo de espectáculos. 
El último día probamos un restaurante mexicano, el Poco Loco, en una de la calles escondidas de Puerto de la cruz estaba, comimos muy bien en un lugar muy pintoresco en el que la comida estaba riquísima y más aún las margaritas de fresa y de limón piña. 
Llegados a Gran Canaria de Vuelta tocaba encargarse de la finca y atenderla, es una escuela de la vida, el saber que no hay que descuidarla y atenderla, como casi todas las facetas o quesitos que compone nuestra vida. 
Abián y yo, aprovechando que teníamos tiempo y ganas hemos transplantado un Granadaero desde el jardín de mi madre hasta nuestra finca. Estoy preparando ahora tierra y reponiendo cada planta o árbol que pongo con ésta tierra, mezcla de dos tierras y sustrato al que añado un poco de estiércol de cordero de Fuerteventura. Así he plantado varios papayeros y no los veo del todo mal. 
Este fue el resultado final de la operación de transplante del granadero. El árbol estaba siendo regado de más y ahora sufrirá un proceso inverso. Una vez y veo que se ha recuperado de ésta poda, le haré otra progresiva para reconducir su forma y bajarlo un poco. 
El verano sigue corriendo y hemos decidido poner a Juanito en la escuela de verano durante éste mes de agosto, parecía aburrido en casa y ahora tiene una mañana llena de actividades. Ha jugado al baloncesto y ha venido a casa cantando, "ehhhh Macarena", jajajajaa. 
Por las tardes sigue con sus clases de natación tan contento y ese ratito de Ludoteca que nos permite hacer algo de ejercicio y mantenernos en forma. 
Sigo saliendo de vez en cuando con Héctor a rodar en plan preparar la carrera de 22km de Valsequillo a la que estamos inscritos. Una nocturna que espero terminar con salud y sin sufrir en exceso, porque lo que prentendo con ésto es disfrutar. 
El sábado Ángela se cogió un vuelo a Lanzarote con Juanito a ver a su cuñada Joane y sus sobrinos, Juanito pasó un día espectacular con sus primos en Lanzarote. 
Para Ángela es importante que el niño no pierda el contacto con su familia y aprenda el idioma, cada vez lo vemos que con éste tipo de contactos él intenta mucho el hablar inglés y estamos muy contentos por ello. 
                            
Ese sábado Abián y yo fuimos a la finca a preparar las cosas para pasar la noche con Ángela, Juanito y Paola, yo había preparado una salsa para luego hacer una pasta y la verdad que quedaron muy ricos. Nos dio tiempo de salir a echarnos una carrerita de unos 7km dirección a la Playa de Veneguera y disfrutamos luego de una buena ducha y tiempo de relax en la mesa de la finca. 
                            
La noche estaba muy agradable pero todos muy cansados, así que cenamos y a la cama. No escuchó nada en toda la noche, una noche super tranquila y un descanso merecido. Aunque Juanito no paró de dar vueltas, pudimos descansar y disfrutar de un silencio reparador. 
A la mañana siguiente Juanito se levantó con energía y como supuestamente venía hombre a ver el mercedes que lo tenemos en venta él se puso a lavarlo y tuvo entretenimiento durante una hora. 
El día transcurrió muy tranquilo pero algo caluroso, hicimos una barbacoa de pollo que quedaron muy ricos, pan con Ajo, ensalada y bebidas fresquitas.                                                        
                                            
A última hora de la tarde regreso a la finca corriendo por la montaña para regar ya de noche con el tiempo fresquito. Me acompañó Héctor o mejor dicho yo a él, está en una forma increíble, pero en mi defensa puedo decir que ya subí la cuesta de regreso a Mogán enterita corriendo. 
Una semana impresionante. 
Un abrazo a todos. 








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