domingo, 23 de octubre de 2011

Recuero de debutante.

Me gusta antes de salir a entrenar escuchar música, por las mañanas cuando termino mi desayuno me preparo un café, abro la ventana y saludo al nuevo día. No me puedo dormir mucho porque aparte del deporte hay otras cosas en mi vida que tengo que atender, vida de popular jejejee. 
Me suelo sentar en la parte de la mesa en la que se ve el paisaje, y mientras me tomo el café, veo vídeos musicales tipo a éste: 

Es Chris Rene, un chico que ha tenido problemas con la droga y se decidió a componer la canción de su vida y cantarla en un concurso de talentos americanos. A mí me gusta mucho, tiene ritmo, energía y sentimiento. 
O por ejemplo el caso de Melanie Amaro, una chica de Florida de 18 años que canta como los ángeles, es un regalo para los oídos. 

También me gusta el caso de Stacy Francis, un ama de casa a la cual su exmarido la maltrataba y le decía que era muy mayor para cantar. Pero es increíble la potencia de voz que tiene, para mí es la Usain Bolt de la canción. 

Todos ellos son cantantes de concursos de talentos, muchas veces me pregunto por qué me gusta tanto ver ésto por las mañanas antes de entrenar o trabajar. 
Sé que es porque en ellos veo la energía y la ilusión del debutante y recuerdo con ello las primeras zapatillas de correr que me calcé y fui a la pista siendo infantil. Recuerdo que mi padre me silbó desde la grada para percatarme de que nos teníamos que ir.
Las horas pasaban volando, era un estado natural, un estado en el que todo se hacía por diversión, era un puro estado de energía, un fluir sin estrés, era y ahora es, mi recuerdo de debutante. Un abrazo a todos.  

domingo, 16 de octubre de 2011

Crónicas Hawaianas.

El día 8 de octubre de 2011 crucé la meta en la Calle denominada Alii Drive, en Kona, capital de Big Island, la mayor de las islas del Archipiélago de Hawai, estado de los afortunados Estados Unidos de América.
No sé, pero algo ha cambiado, cada día que pasa aprecio mejor los momentos allí vividos, ahora son recuerdos de un pasado muy próximo, y fuera ya de lo meramente deportivo he de decir que serán recuerdos para toda la vida, porque ese lugar tiene algo especial y lo que allí se fragua en esos días previos y post Ironman no se vive en ningún otro lugar.
Kona vive en sus calles un ambiente totalmente indescriptible, en los que los mejores triatletas de todo el globo terráqueo se dan cita para dar lo mejor de sí.
 Aguas cristalinas, arena blanca, olas de ensueño, sol radiante, cielo azul y despejado y sobre todo un ambiente de deporte al 100x100 desde las 5 de la mañana, momento en el que ya se ven deportistas corriendo por todas partes que te incitan a soltar el freno y fundirte en un esfuerzo contenido llevado por todo esa energía positiva.
 En Hawai es muy fácil ser triatleta, el ambiente te lleva, las carreteras te provocan por sí solas a rodar y rodar, el arcén es perfecta vía de escape a las zancadas, sudor a mares, baño de sal, comunión de espiritualidad con lo que hacemos y lo que para nosotros significa el estar ahí entre los mejores.
Hemos trabajado duro y seguiremos haciéndolo, porque nuestra vida tiene sentido gracias a la lucha que tenemos para con nuestros sueños y así será y seguirá siendo.
Mi carrera fue otra aventura, una mala natación con los problemas de siempre y tubular pinchado a escasos dos kilómetros de haber salido. He de decir que me desanimé mucho, pero bueno, como a lo largo del año, las circunstancias adversas las he ido superando y me han llevado a Hawaii, pues más de lo mismo. Bici al suelo, rueda fuera y a arrancar el tubular, que mi trabajo y mi tiempo me costó y a seguir adelante. Ya la meta era seguir en pié y terminar, no desistir y llegar a ser finisher una vez más. 
 Muchas veces nos centramos demasiado en los tiempos, posiciones y comparaciones con el resto y el día de la carrera me dí cuenta que lo único que te llevas de ése lugar son los buenos momentos que pases contigo mismo y con el resto de familia o compañeros, lo demás se olvida tan pronto, como el número del gordo que salió en el pasado sorteo de navidad. 
Crucé la meta y eso es lo más importante, ahora siento cada recuerdo muy intenso, me dio tiempo de pensar el camino que me llevó hasta allí, me dio tiempo de pensar en mi hijo, mi familia, mi futuro, mi pasado y me dio el tiempo de pensar que algún día volveré a saldar cuentas con la lava, el sol y mi espiritualidad para con la mayor isla de Hawai, Big Island. 
Pd: Muchas gracias por compartir buenos momentos especialmente con Ángela, Rafa Lao, Alejandro, Emilio, Julián Carretero, Ángel y Toni Cendón, Sarah y Dave Mawhinney un abrazo a todos.



martes, 4 de octubre de 2011

HAWAI

Ya estoy en el paraíso, después de muchas horas de vuelo por fin ha llegado el momento. He trabajado mucho para estar aquí y tengo en mente poder terminar la carrera y disfrutar mucho.
Sé que siempre todo el mundo que te quiere espera un buen resultado de ti, pero siendo realistas, la meta ha sido llegar hasta aquí y poder participar con los mejores del mundo.
Espero llevar a casa la medalla de finisher y poder colgarla junto a las otras y poder contar que he estado aquí y que lo he pasado como los dioses.
He llegado y lo primero que he hecho para poder creermelo ha sido tocar el suelo Hawaiano y pensar en los muchos kilómetros que he corrido, nadado y pedaleado para conseguirlo, necesitaba la prueba palpable.
Hawai es un paraíso que no se puede describir ni con palabras ni con fotos hay que verlo para poder vivirlo y creerlo.
Todas las mañanas veo esta playa al despertar, estoy entrenando poco, porque toca así ahora y por una contractura o pinzamiento que tengo en la espalda a causa de tantas horas de vuelo, el cual me está durando ya tres días pero espero estar al 100x100 el día de la carrera para darlo todo.
Estamos muy unidos un pequeño grupo de españoles, aquí en la foto, Carrete y Ángel, dos puntales y dos rivales muy duros de mi grupo de edad, pero lo más importante y lejos de la rivalidad está la amistad y lo bien que lo estamos pasando y que lo pasaremos.
Siempre he pensado que a los campeones los alaban unos días, a los perdedores lo critican otros días, pero lo que nadie te puede quitar ni robar es la experiencia personal de lo que haces en tu vida, ese es mi trofeo y espero llevarme el de campeón del mundo de mi disfrute personal a casa junto a mis seres queridos.
Un abrazo a todos.