miércoles, 18 de mayo de 2011

La primera del año.

 Llegó la cita, en un día volaré a Lanzarote a intentar terminar mi cuarto Ironman, tercero en Lanzarote. Éste ha sido el año más duro con diferencia, y no por la dureza del entrenamiento que he de decir que no ha sido un camino de rosas si no por todo lo que ha ocurrido. La temporada pasada terminé con un abandono por fallo mecánico en el Campeonato de España de Ibiza y desde entonces todo ha sido un cúmulo de barreras que he tenido que ir superando. Las más duras quizás las dos hospitalizaciones, y sobre todo la primera por un aparatoso atropello que si bien todavía arrastro secuelas físicas en el tobillo derecho, más son las psicológicas sobre todo en bajadas de puertos de montaña. Todavía la imagen ronda la cabeza y no sé si algún día dejará de rondarla, pero me he hecho mucho más cauteloso con los descensos, cosa que no sé si será mejor o peor. De todos modos desde el día uno que me fue posible entrenar seguí en la lucha, ya que de eso se trata. Se trata de ir uno superándose a sí mismo, ir venciendo los miedos y dejarlos atrás. 
En ésta recta final de la preparación de Lanzarote he sufrido uno de los contratiempos peores que se pueden padecer, la desgana. Perdí el norte y mi rumbo volvió a ser direccionado contra la más dura tempestad que tanto me castigó en el pasado. Caí en la sinrazón de no saber el porqué de tanto esfuerzo, el porqué de tantas mañanas dedicadas a éste deporte. Llegué a dudar de mí, llegué a dudar de mi preparación, de quien me prepara, de quien me asesora, hasta tocar fondo.
Pero como sin duda y como creo que es así, no siempre se está bien, no es malo tocar fondo, somos humanos y seres imperfectos. Me llegué a preguntar la razón, el motivo, hasta encontrar la respuesta que siempre encuentro. Mirando cuatro años atrás, mi deporte, nuestro deporte, me ha hecho ser mejor persona o por lo menos sentir que siento ese sentimiento. Y eso, es suficiente motivo para tanto esfuerzo o por lo menos para mí así es. 
Gracias a todos los que habéis estado a mi lado desde la lejanía y la cercanía, espero veros en Lanzarote éste año y muchos más. Y en especial a mi entrenador Pablo Cabeza por su buen hacer, a Carmelo Ruíz por su ayuda siempre incondicional, a mi hermano por su apoyo, a mi pareja y a mi hijo por ser mi inspiración. También a Juan Escalada por darme el respaldo que necesitaba. Un fuerte abrazo a todos los pozoizquierdanos y amigos en general.

1 comentario:

  1. !Mucho ánimo Valentino! Ya verás como el sábado será un gran día y volverás a cruzar el arco de meta disfrutando del deporte que nos tiene enganchados. Es lo menos que te mereces después de haber luchado ante los últimos contratiempos que has pasado. Suerte y a disfrutar! Triatlón? Yes, please

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