martes, 22 de marzo de 2011

Que alegría.

Hijo querido, que orgulloso estoy de ti. 
Hoy has estado expectante y nervioso, ha sido el día de la recogida de notas. Has estado así porque eres un niño de casi 9 años muy responsable. Responsable porque para ti es importante tener un buen fruto de tu trabajo que no es más que el de aprobar tus estudios. Eso me llena de satisfacción porque esos nervios y esa expectación es por tu compromiso con los valores que tanto te he dicho que tienen que tener las personas. Tu profesora me ha dicho que has tenido un comportamiento ejemplar éstos tres meses, has llegado a tu hora a clase, no has faltado ningún día, has sido obediente y trabajador. Me he reído al escuchar de tu maestra, que eres un niño noble, de esos a los que los problemas futbolísticos del patio no alteran. Es más, eres de los que calman las tensas situaciones causadas por alguna dura entrada entre otros niños en el patio. Me ha contado Guadalupe que te adaptas a cada situación que se te presenta de una manera fácil y dócil. Orgulloso estoy de ti.
Ahora sabes saltar al campo los sábados con tu Club de Fútbol Mogán a luchar. Has visto que tu Barcelona es el mejor porque cada uno en su lugar de juego lucha. Me has escuchado muchas veces decirte que el ganar no es importante, lo importante es lo bien que uno se siente al saber que lo ha dado todo, que no solo estás con el equipo cuando ataca sino también cuando defiende y que la victoria es pasarlo bien. Has estado cada día de la semana entrenando. Has comprendido que el equipo se hace trabajando, acudiendo al terreno a practicar, a mejorar los pases, a aprender a dar de cabeza, a estar cada vez más veloz y atento, a darle la mano al compañero caído y al rival vencido. Ésta temporada hemos escuchado muchas veces la canción de la victoria del equipo. MOGÁN, MOGÁN Y NADIE MÁS, jejeejej. Las botas han volado en el cielo al terminar ese cántico y tu sonrisa de oreja a oreja radiante.

Cuanta alegría, que energía derrochas, como me enseñas cada día la alegría del debutante, como saboreo cada momento que descubres, que bien me sienta el ver que creces con valores, que reconfortante verme a mí en ti, que paz se siente el revivir la niñez reflejada en la sangre de tu sangre.
 

3 comentarios:

  1. Que gran chaval. Como su padre...

    1abrazo.

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  2. Enhorabuena Abian por esas notas y por ser como tu padre describe,sigue así!! besitos.

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  3. ME ENCANTA ESTO QUE LE DEDICAS AL NIÑO.USTEDES TAMBIEN FORMAN UN EQUIPO,DEL CUAL TODOS APRENDEN .

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