martes, 18 de enero de 2011

Agárrate a la tabla.

La lucha, definida como el esfuerzo que se realiza para conseguir una cosa es un tema muy curioso. En el entrenamiento deportivo muchas veces tenemos que usar el símil del naufrago que se agarra a la tabla para sobrevivir. Intentamos hacer nuestro entrenamiento y sin conseguir llegar a los parámetros establecidos por nuestro guía no tenemos que caer en la desilusión, hay que seguir por intentar mantener esos parámetros o en su defecto lo más próximo, y si no podemos, tenemos que agarrarnos a esa tabla de naufrago e intentar sobrevivir, es decir ,intentar terminar nuestro entrenamiento lo mejor que se pueda. Con ésto no estoy diciendo que hay que llegar al extremo de caer en un sobre agotamiento pero sí vencer esos muros que nos pone nuestra mente.
En un Ironman esas barreras están ahí y mi corta experiencia y espero que no desacertada, me dice que cuantos más entrenamientos superemos mejor preparados estaremos mentalmente para el día de la prueba. Sobre todo una prueba como ésta en la que lo que prima siempre es terminar. Son en las condiciones extremas de esos entrenamientos que intentamos superar en cansancio donde mentalmente nos ponemos a prueba, donde vencemos esas tentaciones de parar, de dejar sin hacer esos largos, de no hacer la última serie de bici. No son deshabituales las veces en las que en medio de una sesión de natación pienso en parar, presupongo que mis brazos ya no podrán hacer más series a un determinado tiempo, es verdad, probablemente físicamente no sea posible y me doblego. Me doblego, me vence el tiempo, por más que lo intento no llego a ese parámetro, pero si que mentalmente no me dejo vencer, bajando un poco la velocidad pienso que seré capaz de terminar el entrenamiento, que para mí ese día es motivo de mucha alegría porque no me he desilusionado, no me he dejado llevar por la negra visión de no haber llegado en ese tiempo, quizás no he llegado a tiempo pero he llegado. Es a base de esas pequeñas victorias, como metro a metro podemos ir consiguiendo esa fortaleza, podemos ir aprendiendo a no ver un problema en la no consecución de una serie, sino una oportunidad de aprender a conocernos y doblegar nuestro ego.
Continuamente veo a muchos deportistas buscar problemas donde no los hay, guerrero es aquel que mira hacia adelante, el que no se queda maldiciendo o quejándose por su mala suerte, el que de una lesión se re-inventa con la creatividad para poder seguir manteniéndose en forma de alguna u otra manera, guerrero es aquel que no ve en el problema más que una forma diferente de buscar otro camino para llegar a labrar su destino.


3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo Valentin.. tus palabras son asi como lo describis..muchas veces es mejor terminar todo y no dejar nada, aunque bajemos el ritmo y perdamos tiempo, lo pricipal es llegar. Y eso hacemos nosotros, llegar si o si..no importa tiempo, pero si llegar poniendo garra y dejando todo. Un abrazo amigo

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  2. Hola Valentín!
    Hace unos años atrás conocí a una persona que me dijo que al IM hay que ir, como mínimo, con dos planes:
    .- plan A: terminar
    .- plan b: terminar adpatándote a la realidad del momento.

    Saludos, león!

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  3. Sí, yo pienso que una competición como esa en la que invertimos tanto tiempo, dinero, esfuerzo, esa tiene que ser la primera meta de todas. Para mí el colgarme una medalla de finisher cada año es como al estudiante que le dan el diploma. Es mi aprobado por haber estado un año centrado, comiendo bien, descansando, disfrutando, dando ejemplo a mi hijo ayudando a mis amigos, superándome, es algo muy bueno.

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