viernes, 26 de febrero de 2010

"NO AL DRAMA".


Como ya le comenté a un muy buen amigo mío y compañero de muchas de nuestras buenas aficiones, la técnica de la desdramatización aplicada al deporte, que sería todo lo contrario a la dramatización aplicada a las telenovelas, es una herramienta de descarga psicológica que yo considero muy útil. Un día por suerte me topé con una lectura que me llevó a empezar a practicarla, el tema es simple. Con nuestro día a día saturamos nuestra psique con multitud de información, a lo que hay que sumar la carga psicológica que ejerce el entrenamiento diario. Por todo ello y a modo de descargar nuestro disco duro para el esfuerzo del día siguiente, si aplicamos la técnica de la desdramatización en el esfuerzo, antes de realizarlo, durante el mismo y una vez terminado éste, estaremos según mi humilde opinión un paso por delante para estar predispuestos psicológicamente al esfuerzo del día siguiente.
Antes del esfuerzo podemos ver el entrenamiento de 15km de carrera a pié como 15.000 metros y recordar el día que casi no los terminamos, pensar que estamos un poco cargados de piernas, que hace calor, que no he comido bien, que no he dormido bien, o por el contrario, quitarle el drama, y ver que son sólo 15km, que pasado el virtual calentamiento de 3km sólo nos quedan 12 más, recordar el día que lo hicimos de manera muy fácil y con buenas sensaciones, pensar si estamos cargados de piernas que no importa ya que estaremos reproduciendo en mayor grado las condiciones de carrera del día D, si no hemos dormido bien, recordando que el día de la prueba, el que más o el que menos se levantará a las 5 de la mañana, si hace calor pues un tanto de lo mismo.........en fin, espero que éste ejemplo pueda ser válido.
Durante el entrenamiento solemos pensar en la distancia que hemos recorrido de forma negativa para afrontar la que nos queda por recorrer, con manifestaciones tales como, "joder he recorrido 10 km y me quedan 5", no sería una afirmación más acertada el pensar, "estoy en el último tercio de carrera, me queda sólo el final".
Después del entrenamiento solemos decir, "estoy reventado, uffff, haber quien hace lo de mañana", hablamos con colegas y familia y les repetimos una y otra vez lo que hemos hecho hoy, pero dejándolos ver que estamos agotados, que hemos realizado un esfuerzo irrecuperable, inconscientemente, estamos cargándonos de ese cansancio, el músculo acto seguido al esfuerzo se está recuperando para el día siguiente, entonces ¿por qué seguimos cargando la mente? demos descanso también a ésta.......
Como todo arma, como todo medicamento, como todo romance, como toda cosa, ésto puede tener sus pros y contras, los más duros consigo mismos desdramatizarán todo a favor del no descanso, de aplicar más intensidad, más kilómetros más horas, a quitarle hierro al asunto cuando aparece un pequeño dolor en la espalda, en la rodilla y se irán a un extremo, y los menos aplicados podrían hacer un mal uso en cuanto al no exigirse, al no prepararse concienzudamente quitando importancia a la dureza de la competición, o dejando por alto detalles importantes que aunque pequeñeces pueden marcar grandes diferencias. Seamos sensatos y utilicemos ésta herramienta de forma madura y consciente, como un medio de no llevar carga de más, ni carga de menos, sino la justa y necesaria.