lunes, 20 de diciembre de 2010

Pedalea con cabeza.

El Ironman es para muchos una prueba mental, sobre todo en esos momentos en los que tienes que estar concentrado con tu máximo esfuerzo, todo lo que has trabajado durante el año sale a la palestra ese día. En la carrera a pié es seguramente el momento clave para sacar a relucir tu fortaleza mental. Los pensamientos negativos te vienen a la cabeza cada vez más a menudo hasta que terminas parándote o bajando el ritmo. Hay una forma de combatir eso y es entrenable, lo dejaremos para otra entrada jejejee.

Hoy quiero concentrarme en el ciclismo, con una técnica de visualización que a mi me funciona muy bien. Para ello tenéis que situaros en una cuesta de unos dos kilómetros y hacer un test, subiendo el puerto acoplado y al máximo de vuestras fuerzas, anotad los datos de tiempo de realización del test, así como pulso y potencia media máxima desarrollada, pasado unos días cuando os encontréis descansados repetiremos la tarea pero después de realizar el siguiente ejercicio.
En primer lugar tenéis que relajaros por un momento y usar la imaginación, hay que volver a nuestra niñez, cuando teníamos una de esas bicis con los pedales incrustados en la rueda delantera, hoy subiremos el puerto con una de esas bicicletas. Una vez en situación comenzaremos el ascenso, lo haremos con una frecuencia de pedalada un poco superior a la de la última vez, pero no sin dejar de realizar el máximo esfuerzo. Nuestra visualización tiene que centrarse en dos puntos, primero imaginar ese tipo de ruedas con los pedales a los lados y segundo imaginad que las bielas son muy pequeñas, y al ser muy pequeñas, no podéis machacarlas a modo de pistones, sino que para poder ir rápido tenéis que hacerlas girar lo más rápido y redondo posible, como si estuvierais caminando sobre ascuas. Siempre concentrados y exigiéndonos cada vez más a medida que avanza el puerto. 
Podemos ir repitiéndonos cuando la fatiga nos invada, las siguientes palabras, (mi pedalada es eficiente, redonda y fácil), con ésto cambatiremos un poco la fatiga mental y que nos asalten pensamientos negativos. Anotad el tiempo de realización de la prueba y comparadlo con la anterior, pero no sólo en cifras, también en sensaciones. Con la depuración de ésta sencilla técnica conseguiréis un ahorro vital de energía además de tener vuestra musculatura menos dañada a la hora de afrontar la carrera a pié. Recordad que como todo en la vida ésto requiere de práctica y constancia hasta llegar a tener una pedalada eficiente. La base de todo éste ejercicio es simplemente la concentración, cuando nos centramos en una tarea con nuestros cinco sentidos le estamos otorgando la máxima eficiencia con la mínima energía a nuestra práctica. 
Espero que os sea de utilidad y que me contéis vuestras experiencias un abrazo.

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