domingo, 21 de noviembre de 2010

El rostro del esfuerzo.

Referente a una reciente lectura que he hecho de un libro recomendado por uno de los punteros del triatlón internacional, el rostro juega un papel importante en el buen devenir de una actividad física aunque parezca mentira.
Bueno de todos es sabido, según el popular dicho, que el rostro es el espejo del alma, haciendo referencia a ese dicho, he comprobado y practicado en esta temporada algunas veces ésta técnica y para mí los resultados han sido muy satisfactorios.
El libro en cuestión se llama, Guerreros de La Roca, de Arno Illgner, un escalador profesional el cual describe muchas técnicas de entrenamiento psicológico aplicado a la escalada. Os preguntaréis el por qué leo un libro de psicología aplicada a la escalada, pues bueno, por dos razones, la primera porque me lo recomendó esa persona y me picó la curiosidad, la segunda pues porque pienso y considero, que un ser humano que puede estar a 200 metros de altura agarrado de espaldas con el 20% de la longitud de algunos de sus dedos de una mano y con el talón de una pierna, sin cuerdas para evitar una posible caída, tiene que tener una fortaleza mental digno de ser investigada, o en mi caso de intentar serlo.
La técnica, en cuestión, es la que él denomina, técnica de ojos blandos, si mal no recuerdo, y hace referencia a los gestos faciales que hacemos en la ejecución de un gran esfuerzo. El autor describe que en momentos de máxima dureza física, tenemos una propensión a crispar nuestra cara, es decir arrugar nuestras cejas, cerrar nuestros ojos en señal de apretar un poco más, tendemos a morder con fuerza, tensar el cuello, y por consiguiente se congestiona toda la musculatura mandibular y facial. 
Pues bueno, con todo ello, ¿qué estamos consiguiendo?, pues estamos mandando una señal a nuestro subconsciente, (que es siempre quien nos intenta jugar la mala pasada),  de estar crispados, de estar agotados, de estar en nuestro límite y no es así, por consiguiente el cúmulo de pensamientos negativos nos invaden y dejamos de luchar prematuramente.
A partir de ahora os propongo, en esos momentos de partes finales de series largas de tempo,  recordar lo siguiente: 
Respirar con más calma, relajar la cara, pensar que tenemos una marcha más e intentar sacarla, pensar que no pasa nada, que es sólo un esfuerzo y que de nosotros depende hacerlo con la carga negativa de la crispación o con la descarga positiva de la relajación.
Recomendable no hacer fuerza con la mandíbula, no apretar los ojos ni tensar los hombros, hay que estar relajados y con el paso del tiempo veréis que vuestro rendimiento en esos momentos mejorará. Véase el ejemplo de pómulos caídos en el rostro de Linford Christie en la final de 100m de Barcelona 92, en cámara lenta podemos observar un rostro totalmente relajado a pesar de estar realizando un esfuerzo en su máxima intensidad.
En otra vertiente ganaremos, aparte de una mejor eficacia de trabajo, que en el ejemplo anterior referíamos al ciclismo, y a la velocidad, (aplicable a cualquier otro sector del triatlón), una menor huella psicológica de percepción del esfuerzo y con ello contribuir a una menor saturación del recuerdo del mismo por parte de nuestro cerebro, con lo que en teoría, sufriríamos de una menor fatiga mental. 
Añadir que el ser humano por instinto tiene una tendencia a alejarse de lo que le produce daño y dolor y de acercarse a lo contrario, y en la mayoría de los casos  esos esfuerzos los vemos descritos por casi todos los deportistas como muy fatídicos, teniendo un mal recuerdo de los mismos y generando una tendencia a su no repetición en tal intensidad en el futuro. Con ésta técnica podríamos controlar un poco ese efecto.
Bueno chicos espero haber contribuido con un granito de arena más en vuestros entrenamientos, buena suerte y mucha salud para todos, sobre todo mental jejejejejej.

2 comentarios:

  1. Lo mejor es pillar cosas de aquí y de allá. La variedad tambien nos forma y el poder de la mente es ilimitado así que habrá que cultivarlo. Un saludo, muy buena entrada

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  2. Gracias por el comentario, espero que de aquí pilles algo igualmente, jejejeej, un abrazo cuídate.

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